Aunque los días estén fríos y las ganas de salir a la intemperie disminuyan, mantener el cuerpo en movimiento sigue siendo una prioridad para nuestra salud. En el invierno, cuando la rutina laboral o el estudio obligan a pasar largas horas sentados frente a la pantalla o la estufa, existe un método sencillo que puede cambiar el bienestar físico y mental con solo cinco minutos al día.

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La científica deportiva Joanna Hall con más de 25 años de trayectoria en el mundo del fitness, sostiene que no hace falta resignarse al sedentarismo invernal por no poder asistir al gimnasio. "Cinco minutos de caminata pueden marcar una verdadera diferencia en tu estado de ánimo, energía y salud en general, pero solo si aprovechas al máximo esos cinco minutos", afirmó la experta al medio Hola!.

El respaldo de la ciencia detrás del movimiento breve

Una investigación reciente de la Universidad de Columbia, que fue publicada en el British Journal of Sports Medicine, demostró que realizar pausas activas de cinco minutos para caminar por cada hora de inactividad ayuda notablemente a mejorar el estado de ánimo, reducir la fatiga acumulada y elevar los niveles de energía diaria.

Sin embargo, Hall, quien también es fundadora del método WalkActive, advierte que la mayoría de las personas comete errores posturales de manera inconsciente que anulan estos beneficios. "No se trata simplemente de levantarse y caminar durante cinco minutos. La forma de caminar también importa. Unos pequeños ajustes pueden hacer que esos cinco minutos resulten más cómodos, energizantes y mucho más fáciles de repetir cada día", explicó la especialista.

Un plan paso a paso para las pausas activas

Para implementar con éxito este hábito podés seguir el esquema progresivo diseñado por la especialista. El objetivo principal es interrumpir el tiempo que pasamos sentados con un movimiento consciente y reconfortante. Durante el primer minuto, debés reajustar tu postura: ponete de pie, levantá la mirada y relajá los hombros. En el segundo minuto, buscá un ritmo cómodo que te permita mantener una conversación sin agitarte.

Para el tercer minuto, la propuesta consiste en incrementar suavemente el paso hasta caminar con determinación, respirando un poco más profundo. El cuarto minuto se enfoca en sostener ese ritmo con movimientos relajados y eficientes. Finalmente, en el quinto minuto, disminuí la velocidad para regresar a tus tareas habituales sintiéndote completamente renovado y no agotado.

Los errores más comunes que debés evitar

Para que la caminata corta sea realmente efectiva, la científica deportiva recomienda prestar especial atención a la postura inicial. El primer error es levantarse y caminar encorvado: "A menudo, mantenemos la misma postura con la que estábamos sentados al caminar. En cambio, levantate, estirá suavemente la columna, relajá los hombros y creá un poco de espacio en la parte superior del cuerpo antes de dar los primeros pasos", detalló Hall.

Asimismo, mirar constantemente hacia abajo (ya sea al suelo o a la pantalla del celular) afecta la alineación corporal. La experta sugiere mantener la mirada al frente para favorecer un desplazamiento más libre. Por último, aconsejó no dar zancadas artificialmente largas para intentar ir más rápido, ya que esto entorpece la fluidez, e insta a evitar la rigidez en el tren superior: "Una postura relajada de la parte superior del cuerpo ayuda a crear ritmo sin añadir tensión innecesaria", concluyó.